El equipo Canalla se impuso por 3 a 1 en el Estadio Único Madre de Ciudades. El encuentro estuvo marcado por polémicos fallos de Darío Herrera, corridas en el túnel de vestuarios y la furia de Juan Sebastián Verón contra la organización.
La definición de la Supercopa Internacional en Santiago del Estero terminó en un verdadero estallido dentro del fútbol argentino. En un desarrollo cargado de tensión y controversias arbitrales, Rosario Central se consagró campeón al derrotar 3 a 1 a Estudiantes de La Plata, en un partido cuyos minutos finales derivaron en tumultos, agresiones y la negativa del equipo platense a continuar jugando.
El Pincha arrancó arriba en el marcador al minuto de juego con un gol de Alexis Castro. Sin embargo, el conjunto rosarino logró darlo vuelta a través de un tiro libre y un penal convertido por Ángel Di María, cerrando el resultado sobre el cierre con un tanto de Julián Fernández.
Las tres jugadas de la discordia
El malestar de la delegación albirroja se fue acumulando a lo largo del cotejo debido a decisiones arbitrales determinantes encabezadas por el juez Darío Herrera:
- El penal del segundo gol: Una infracción cobrada a Leandro González Pírez sobre Enzo Copetti tras la intervención del VAR le otorgó la pena máxima a Central. La decisión generó la irónica respuesta en la platea del presidente albirrojo, Juan Sebastián Verón.
- La expulsión omitida: El defensor Elías Verón, que ya se encontraba amonestado, cometió una durísima falta sobre Adolfo Gaich. Herrera solo señaló la falta y no mostró la segunda tarjeta amarilla; advirtiendo el riesgo, el entrenador Jorge Almirón sustituyó al jugador de inmediato.
- La mano no revisada: En los instantes finales, tras un impacto de cabeza de Gaich, el balón golpeó el brazo de Ignacio Ovando en el área. Pese a los airados reclamos del plantel albirrojo, la jugada no fue revisada en el monitor.
Batalla campal e incidentes en el vestuario
El detonante final se produjo en el minuto 96. Con Estudiantes volcado completamente en búsqueda del empate y el arquero Fernando Muslera posicionado en el área rival, Central aprovechó un contraataque para que Julián Fernández anotara desde larga distancia.
Durante el festejo se generaron corridas y empujones que se trasladaron rápidamente hacia la boca del túnel. Hubo golpes de puño e incidentes que provocaron que los futbolistas de Estudiantes se plantaran y se negaran a regresar al terreno de juego para reanudar el tiempo adicionado restante.
En medio de la zozobra, Juan Sebastián Verón bajó directamente al campo de juego para increpar a la terna arbitral y le recriminó a Herrera la conducción del encuentro. Minutos más tarde, el directivo volcó su malestar en redes sociales criticando con dureza el desarrollo institucional de la jornada. El episodio sumó un nuevo capítulo a una relación tirante que arrastraba antecedentes administrativos entre ambas instituciones desde finales de 2025.
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