A tres meses del arranque del año electoral, el Gobernador profundiza sus señales hacia una candidatura nacional y Santilli avanza en su armado para disputar la Provincia, mientras ambos espacios atraviesan tensiones internas.

A tres meses del comienzo del año electoral, Axel Kicillof y Diego Santilli empezaron a mostrar con mayor claridad sus movimientos hacia 2027. Aunque ninguno confirmó formalmente una candidatura, el gobernador bonaerense profundizó las señales sobre su proyecto nacional, mientras el dirigente del PRO avanza en la construcción de un esquema para competir por la Gobernación.

"Cuenten conmigo el año que viene", afirmó Kicillof durante el plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). La frase funcionó como una nueva señal hacia la discusión presidencial, aunque el mandatario evitó precisar cuál será su lugar exacto, en una cautela que también forma parte de una estrategia para administrar los tiempos políticos mientras sostiene la gestión bonaerense.

El escenario interno del peronismo, mientras tanto, empezó a moverse con fuerza. Mientras Kicillof encabezaba una actividad en Avellaneda, Sergio Massa volvió a mostrarse públicamente en un encuentro con jóvenes en la UBA, y el sector de Cristina Kirchner mantiene su propia dinámica política y judicial de cara al próximo proceso electoral. Las tensiones también quedaron expuestas dentro del PJ: Facundo Tignanelli y Mayra Mendoza cuestionaron públicamente al Gobernador, con una definición especialmente dura de la intendenta de Quilmes, que lo calificó de "desleal". Desde el MDF optaron por no responder públicamente a esos cuestionamientos y concentrarse en la construcción política de Kicillof.

Del otro lado del tablero bonaerense, Santilli también empezó a dar señales concretas. Su participación junto a Javier Milei en Bahía Blanca reforzó su desembarco definitivo en la discusión provincial: el dirigente dejó atrás sus aspiraciones porteñas y trabaja en un armado para competir por la sucesión de Kicillof, aunque tampoco formalizó su candidatura. En ese camino, mantiene conversaciones con sectores del radicalismo ligados al senador Maximiliano Abad y conserva sus vínculos con el PRO.

Esa construcción deberá convivir, además, con el esquema bonaerense de La Libertad Avanza, donde Sebastián Pareja ocupa un lugar central y mantiene una relación directa con Karina Milei. Precisamente Bahía Blanca dejó expuestas algunas dificultades de esa convivencia, con tensiones en torno al diputado provincial Oscar Liberman y a la presidenta del Concejo Deliberante, Gisela Caputo. Cristian Ritondo respondió mostrando públicamente su respaldo a la dirigente del PRO.

Así, Kicillof y Santilli empiezan a ocupar posiciones centrales en dos discusiones distintas pero conectadas: la candidatura presidencial del peronismo y la sucesión bonaerense. Ambos avanzan sin lanzar formalmente sus candidaturas, mientras administran tensiones dentro de sus propios espacios.

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