Tras semanas de fuerte exposición política a nivel bonaerense, el intendente reordena prioridades hacia el mantenimiento urbano y la seguridad, sin resignar su construcción provincial.
Julio Alak muestra en las últimas semanas un giro en la construcción de su agenda. Después de una etapa de recorridas, reuniones y gestos hacia distintos sectores del peronismo bonaerense, el intendente busca reforzar su perfil de gestión en La Plata sin abandonar el camino político que viene recorriendo en la Provincia. No se trataría de un abandono de la estrategia provincial, sino de un intento de equilibrar los dos frentes.
El movimiento tiene un correlato territorial claro: buena parte de los reclamos que recibe hoy la gestión están concentrados en cuestiones básicas, como la falta de recolección en distintos barrios —con la consecuente formación de basurales—, el estado de las calles y los problemas de luminaria.
Uno de los ejes elegidos para esta etapa es justamente el mantenimiento urbano. Como ya contamos en AlertaPBA, el Municipio puso en marcha un esquema con 53 cooperativas distribuidas en distintas zonas del partido, con una inversión prevista de $2.500 millones a lo largo de 18 meses, para ampliar la capacidad de intervención sobre el espacio público. El desafío pasa ahora por traducir ese esquema en resultados concretos: al problema de los residuos se suma el bacheo de numerosas calles, sobre todo en la periferia, donde esta semana se anunciaron obras de asfalto en Villa Castells, Villa Elisa y City Bell. A eso se agregan los grandes hitos del año en la materia —la ampliación de la avenida 60 y las obras de tránsito en los alrededores del Parque Saavedra— y la demanda de iluminación, que completa el paquete de reclamos por servicios esenciales.
El segundo eje elegido por Alak es la seguridad. En los últimos días encabezó una nueva reunión de la Mesa de Política Criminal, junto a representantes municipales, judiciales, fiscales, del Ministerio de Seguridad bonaerense y de la Policía, donde puso el foco en el avance del narcomenudeo y en las bandas que usan motos para delinquir o generar episodios de intimidación, sobre todo en el centro de la ciudad.
Mientras refuerza la mirada hacia adentro de La Plata, Alak no resigna su construcción bonaerense: su cargo como secretario de Formación Política del PJ provincial le permite sostener una agenda que combina formación partidaria, encuentros con intendentes y vínculos con dirigentes históricos. Entre las señales más recientes, estuvo en Ituzaingó en una actividad de formación política junto a Alberto y Pablo Descalzo, y también compartió agenda con otros referentes e intendentes bonaerenses, en una estrategia que busca mantener a La Plata dentro de la conversación política provincial.
El desafío, de cara a los próximos meses, pasa por sostener esa doble agenda: mostrar resultados concretos en los reclamos cotidianos de los vecinos —recolección, basurales, calles, luminarias— mientras sigue tejiendo relaciones a nivel provincial, sin acelerar públicamente una definición electoral.
Enterate lo que pasa en la región en un minuto — AlertaPBA, información al hueso, sin vueltas.