La crisis económica en el país está acechando a todos los rubros, y los repartidores no quedan exentos, ya que necesitan brindar su servicio en más de 400 ocasiones.

Los datos corresponden al Coeficiente de Alcance de Pedido Promedio (APP), elaborado por la Fundación Encuentro. El estudio determinó que el ingreso promedio por entrega, sin contemplar las propinas, alcanza los $3.165. Si bien el panorama varía entre las distintas plataformas y la actualización del valor del pedido en una de ellas permitió amortiguar parcialmente el impacto de la inflación, las jornadas laborales mínimas ya superan ampliamente las 12 horas diarias. Según el informe, un trabajador o trabajadora de aplicaciones de delivery debe completar, al menos, 320 pedidos mensuales para alcanzar un ingreso equivalente al promedio individual en Argentina.

El relevamiento también refleja la realidad que atraviesa el sector. En marzo de 2026, un repartidor necesitó realizar 453 pedidos para cubrir la Canasta Básica Total de un hogar tipo de cuatro integrantes. Si bien representa una leve baja respecto de los 454 pedidos registrados en diciembre de 2025, la diferencia es de apenas una entrega y no modifica el complejo escenario económico.

El APP relaciona el valor promedio de un pedido en las plataformas de delivery con diferentes canastas de consumo e indicadores de ingresos. De esta manera, establece cuántos pedidos debe realizar un repartidor para alcanzar distintos niveles mínimos de subsistencia y afrontar los gastos cotidianos.

En la tercera medición, correspondiente al primer trimestre de 2026, el indicador se mantuvo relativamente estable respecto del trimestre anterior. Durante enero y febrero aumentó la cantidad de pedidos necesarios para alcanzar la mayoría de los umbrales económicos, mientras que en marzo volvió a descender levemente gracias a la actualización del valor promedio del pedido en una de las plataformas.

Más allá de esa pequeña mejora, la mayoría de los indicadores continuó mostrando incrementos. La Canasta Básica Total individual pasó de requerir 140 pedidos a 147, mientras que la Canasta Básica Alimentaria individual aumentó de 63 a 67 pedidos.

Por su parte, el costo de la crianza también se incrementó, ya que mantener a un niño promedio pasó de demandar el equivalente a 170 pedidos a 175, mientras que en el caso de un bebé el indicador subió de 152 a 156 pedidos.

En consecuencia, hoy un repartidor debe realizar siete pedidos más que a fines de 2025 para cubrir la Canasta Básica Total individual, cinco pedidos adicionales para afrontar los gastos vinculados a la crianza de un niño y seis entregas más para hacer frente al costo del alquiler.