El juez Agustín Crispo ordenó la prisión preventiva de Mangini, Mauro Perrotta e Ignacio Marchioni y dispuso la inhibición de sus bienes.
La Justicia de La Plata convirtió en prisión preventiva las detenciones de Albertina Mangini, Mauro Perrotta e Ignacio Leonel Marchioni, en el marco de la investigación por una presunta organización dedicada a la explotación de juego clandestino, el uso de identidades de terceros y la circulación y lavado de fondos provenientes de esas maniobras.
La resolución fue firmada por el juez de Garantías N°6, Agustín Crispo, a pedido de la fiscal Betina Lacki, titular de la UFI N°2. La causa investiga hechos ocurridos entre noviembre de 2023 y junio de 2024, y contempla, con distintos grados de atribución para cada imputado, los delitos de asociación ilícita, defraudación mediante uso indebido de datos y lavado de activos agravado.
Según la reconstrucción del expediente, la organización habría funcionado con una estructura de "paneles" que captaban jugadores, administraban fichas, recibían apuestas, pagaban premios y transferían parte de las ganancias a quienes controlaban la infraestructura, utilizando cuentas bancarias y billeteras virtuales abiertas con identidades de terceros.
A Mangini, que se desempeñaba como secretaria de la Oficina de Coordinación con el Patronato de Liberados de La Plata, el juez la consideró vinculada a la captación de personas en situación de vulnerabilidad, a las que ofrecía dinero a cambio de documentación y datos biométricos que después se usaban para crear cuentas digitales. Uno de los episodios reconstruidos es el de una mujer que declaró haber sido citada a un bar de 7 y 56, donde otras dos mujeres le pidieron el documento y le escanearon el rostro, y que recibió pagos de Mangini por $80.000 en total.
A Mauro Perrotta la Justicia lo vinculó con la administración de uno de los paneles de juego clandestino, a partir de una billetera de Ualá vinculada a un teléfono a su nombre y de conexiones desde direcciones IP de un servicio contratado por él. El propio Perrotta declaró durante la investigación y describió el funcionamiento del panel, el uso de cuentas de terceros y la recepción de instrucciones por Signal.
A Ignacio Marchioni se lo ubicó principalmente en la etapa de recepción, circulación y conversión de fondos. Según el expediente, una cuenta en la plataforma Haz Pagos registró un flujo bruto de $27.149.888.153,28, con más de $13.574 millones en ingresos y una cifra prácticamente idéntica en egresos. El fallo también menciona operaciones vinculadas con Catriel Taubenschlag y movimientos en activos virtuales por un volumen combinado de 8.390.722,78 USDT, equivalentes a más de $10.868 millones. En su caso, el juez descartó por ahora la defraudación informática, al no encontrar elementos que lo vinculen directamente con la captación de personas o la apertura de cuentas.
Sobre Mangini, el juez mantuvo la imputación por asociación ilícita y defraudación informática, pero consideró que no hay, por el momento, elementos suficientes para sostener su responsabilidad penal en el lavado de activos.
Crispo rechazó los planteos de libertad al considerar que existen riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, incluida la posibilidad de influir sobre testigos, y ponderó la cantidad de personas involucradas y, en el caso de Mangini, su condición de agente judicial. El magistrado convirtió las tres detenciones en prisión preventiva, pidió cupo al Servicio Penitenciario Bonaerense y dispuso la inhibición general de bienes de los tres acusados, una medida cautelar que no implica un pronunciamiento definitivo sobre su responsabilidad penal.
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