Tras la entradera en Parque Sicardi, un análisis de APBA sobre una zona donde los vecinos aportan materiales y la delegación pone la maquinaria. APBA también informó reclamos similares en Colonia Urquiza y en la periferia oeste platense.
La reciente entradera en Parque Sicardi y Villa Garibaldi volvió a poner en primer plano la inseguridad en la región y un reclamo de larga data: el estado de la infraestructura urbana. Según se informó, las cámaras de monitoreo privadas de los frentes vecinales permitieron identificar rápidamente la cantidad de delincuentes y los vehículos utilizados. El rastrillaje de la Policía Bonaerense, en cambio, no logró dar con los sospechosos en un barrio con pocos accesos y vías de escape.
Atribuir el resultado únicamente a la fuerza policial, sin embargo, dejaría de lado otro factor que plantean los vecinos: el deterioro de calles y luminarias, que, sostienen, también dificulta la prevención del delito y la atención de emergencias.
El caso testigo
Lo que ocurre en Sicardi y Villa Garibaldi no es un hecho aislado en la periferia platense. APBA también informó los reclamos de vecinos de Colonia Urquiza y de la periferia oeste de La Plata. Sicardi y Villa Garibaldi sirven como caso testigo de una dinámica que se repite: los vecinos reclaman mejoras y, mientras llegan, se organizan para arreglar lo que pueden.
El esfuerzo compartido que no da abasto
Ante la falta de respuestas de las partidas presupuestarias centrales, en Sicardi y Villa Garibaldi se hizo habitual una dinámica de autogestión. Los propios vecinos compran y aportan de su bolsillo tosca, piedras y materiales para consolidar las calles de sus cuadras. La delegación comunal responde de manera coordinada, con maquinaria pesada y la mano de obra disponible para los zanjeos y el emparejamiento.
Este esquema demuestra el compromiso de los habitantes y la buena voluntad de la cuadrilla local, pero, según este análisis, no alcanza como solución definitiva. Los recursos de la delegación son limitados y la escala del deterioro supera los arreglos voluntarios. Los vecinos señalan que las calles siguen siendo intransitables después de cada lluvia, que la iluminación es deficiente o nula en sectores clave y que las arterias principales tienen pozos que dañan los vehículos y complican el paso de cualquier patrullero.
Emergencias trabadas en el barro
Los vecinos advierten que el estado de las calles dificulta el ingreso de los servicios de emergencia. Como ejemplo, mencionan que hace poco un camión de bomberos que acudía a un llamado quedó encajado de costado en el barro, con la consecuente pérdida de minutos. Para los frentistas, si un autobomba no puede ingresar, el mensaje es de desprotección.
La periferia también es La Plata
El reclamo apunta al Ejecutivo municipal. Los vecinos piden que los recursos no se concentren en la mejora de parques, diagonales y plazas del casco urbano. Señalan que, mientras el centro cuenta con luminarias LED y espacios verdes renovados, en Parque Sicardi y Villa Garibaldi hay cuadras a oscuras y con baches, donde los vecinos financian obras de su bolsillo.
Reclaman un plan integral de infraestructura y seguridad, con un centro de monitoreo estatal en tiempo real, destacamentos fijos y móviles, e inversión en asfalto e iluminación. Su consigna: la periferia también es La Plata y no quieren ser tratados como ciudadanos de segunda.

AlertaPBA ejerce un rol periodístico independiente fundamental: investiga, informa y da voz a los vecinos ante las empresas de servicios y las instituciones estatales o privadas.
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